El IKEA de la robótica

Las impresoras en tres dimensiones (3D) han venido para quedarse. Y para hacer realidad cualquier cosa: desde piezas de máquinas y prótesis anatómicas hasta perchas, artículos de bisutería o carcasas para teléfonos móviles. Tras su aparición, hace ya varias décadas, esta tecnología se ha popularizado en los últimos años a caballo entre el entretenimiento y su uso industrial, todavía a pequeña escala. El abaratamiento de los equipos y materiales, y la facilidad para acceder a la ...