Rosa Gómez: Una mirada universal a la Sierra de Francia

El castillo de San Martín del Castañar se ha tragado a varias personas, a las que mantiene encerradas en un par de salas de su torre. Cuesta algo encontrarlas, porque es un espacio construido para la defensa, no para la visita, pero tras atravesar varios pasillos y estancias, desafiando al frío que transportan sus piedras, surgen los rostros abiertos de quienes forman parte de Miradas con alma, la exposición de la fotógrafa albercana Rosa Gómez, que también se encierra muchas horas con ellos.

Rosa dirige su atención a una de las imágenes, Auream Regina, una de sus favoritas. La luz que renace de los ojos de la joven que la protagoniza hace brillar la sala, a la que regala la belleza de su cara y de los hilos de oro que la engalanan y que la conectan con la historia y las tradiciones de la Sierra de Francia.

gracioso_lgAntropología Visual: Identidad y patrimonio forma parte del proyecto de vida de Rosa, en el que se integra Miradas con alma. Es difícil disponer bajo etiquetas los objetivos de Rosa Gómez, que quiere a través de su trabajo gráfico contar la historia de la Sierra de Francia mirando hacia adelante, en una relación compleja con la tradición, que está en la base de todas sus imágenes, a la que pretende exponer a estímulos externos que la enriquezcan y transformen.

Rosa Gómez hace un ejercicio de introspección en cada uno de sus trabajos, proyectando su visión hacia personas, objetos y paisajes, que transforman su realidad hasta entregarle de regreso una belleza idealizada, que se ha enriquecido con su punto de vista, añadiendo elementos subjetivos a la volubilidad de la luz, la temperatura o el estado de ánimo de quien aparece en sus fotos.

Rosa Gómez construye una historia visual pensada también para quienes no forman parte de ella”

Ese viaje de lo propio a lo ajeno, previo paso por el contexto de la cultura de los pueblos de la Sierra de Francia, está en las imágenes de Miradas con alma, en los ojos de sus protagonistas, y también en sus manos, en los pliegues de las caras, en joyas y tocados, en las humildes enramadas o los sencillos palos de danzar.Sala de exposiciones

Para contar esta historia Rosa utiliza técnicas de fotografía artística, pero también documental e incluso publicitaria. El marco de todas las imágenes son los rituales de La Alberca, Miranda del Castañar, Cepeda y otros pueblos serranos en los que la liturgia religiosa se sustenta en creencias ancestrales que las conectan con la naturaleza, con abundantes episodios de sincretismo, no siempre evidentes. Pero lejos de recrearse en lo estrictamente local, Rosa construye una historia visual pensada también para quienes no forman parte de ella, y que la une con culturas de todo el mundo a través de una mirada que quiere ser universal.

“Una de las mayores motivaciones de este proyecto -explica Rosa- es proteger y promover el derecho de las personas a conocer e identificarse con los bienes culturales y a vivir en un entorno cultural valorado y protegido, a la vez que estimular a colaborar en su gestión y a contar con este legado patrimonial como otro recurso para el desarrollo del territorio y del bienestar social”.

cepeda_ramajera_webLa mayoría de quienes aparecen retratados son niños y jóvenes. “Son la proyección de la tradición y el futuro de la cultura de la Sierra de Francia. Pero la exposición engloba personas de todas la edades. En cada una de estas miradas, en todos los ojos, descubrimos una pureza y una magia especial que nos conecta con lo divino y sagrado de este territorio ancestral”, señala Rosa al final de la visita, de nuevo frente a la Auream Regina, donde posa para la torpe fotografía que profana estas palabras.

 

Miradas con alma permanece expuesta en el Castillo de San Martín del Castañar del 1 de noviembre al 1 de diciembre de 2019.

firmacoll

0

No hay comentarios

Puedes dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.