Realidad aumentada y virtual para una startup con mucha historia

La realidad aumentada y la realidad virtual son dos tecnologías que se están incorporando al sistema productivo a través de sus aplicaciones en ámbitos tan dispares como la enseñanza, la fabricación industrial, el turismo y la salud. Pero aunque las denominaciones se parecen, no son lo mismo.

La realidad aumentada consiste en superponer sobre imágenes reales una serie de elementos virtuales que las mejoran o complementan. Por ejemplo, gracias a ella se puede simular cómo quedará un espacio urbano después de construir un edificio, o cómo encaja una pieza de una maquinaria en otra. Cosa diferente es la realidad virtual, donde todo lo que el observador percibe es artificial. Se utiliza, por ejemplo, para simular una intervención quirúrgica. En ambos casos se precisa el uso de unas gafas especiales. Y aunque en ambos casos algunas de las aplicaciones más directas están en el mundo del ocio, no se trata de un juego.

Santiago González Izard en el Parque Científico de la Universidad de Salamanca

Lo sabe bien Santiago González Izard, ingeniero informático por la Universidad de Salamanca. Natural de Béjar, donde reside su familia, Santiago ha completado su formación con un máster, y ahora cursa estudios de doctorado dirigido por Juan Antonio Juanes y Francisco García Peñalvo.

Su trayectoria académica es un refuerzo para su actividad principal: la empresa. Es socio creador de Arsoft, una start up especializada en el uso de la realidad virtual y aumentada para procesos industriales y de formación.

Recién acabada la carrera, en 2012, Santiago ganó un certamen de proyectos empresariales de la Junta de Castilla y León (T-CUE) que incluía financiación para poner en marcha la propuesta con la que ganó. Y no lo dudó un momento. “Alguna vez me he planteado trabajar para otros, pero estoy haciendo lo que me gusta, y eso es muy importante”.

Santiago González Izard es socio creador de una start up especializada en el uso de la realidad virtual y aumentada para procesos industriales y de formación”

A pesar de arrancar en plena crisis, su actividad ha crecido exponencialmente. A día de hoy da trabajo a cinco personas, aunque subcontratan parte de los trabajos. “Aplicamos nuestras tecnologías al ámbito de la industria, la medicina, el turismo y la formación para mejorar el trabajo de nuestros clientes”, explica en su oficina del Parque Científico de la Universidad de Salamanca.

A través de Arsoft han diseñado, por ejemplo, un simulador virtual para realizar prácticas médicas en cirugías de espalda mediante el uso de las diferentes herramientas y tornillos, utilizando tecnología de realidad virtual. “Lo está usando la empresa Acuña Fombona no solo para que los médicos practiquen, sino como herramienta de marketing de sus productos”, señala el joven empresario. Este mismo sistema se está empleando con éxito para formar a trabajadores de cadenas de montaje.

El joven empresario Santiago González Izard con unas gafas de realidad virtual

El joven empresario Santiago González Izard con unas gafas de realidad virtual

En el terreno industrial las aplicaciones son muy potentes. Gracias a la realidad aumentada y realidad virtual, la formación de los empleados puede llevarse a cabo a través de procesos más rápidos, autónomos y de mayor calidad. También permiten el mantenimiento de máquinas en remoto, facilitando a los técnicos la revisión de los equipos y su reparación en tiempo real. Otra aplicación que está teniendo éxito es el apoyo técnico en el trabajo de los operarios, que pueden visionar las instrucciones y especificaciones de cada tarea a través de unas gafas sin tener que acudir a los manuales.

Santiago tiene su base de operaciones en Salamanca, pero sus clientes están en cualquier parte del mundo. Y a pesar de eso, no se olvida de Béjar, donde acude cada semana. Es obligado preguntarle por las claves para que la ciudad salga del proceso de desindustrialización que padece. “Dando todas las facilidades posibles a empresas de otros lugares para que pudieran instalarse allí, aprovechando la presencia de la Escuela de Ingeniería. Y potenciando la formación en emprendimiento entre la gente joven”.

 

Izard, una saga empresarial

Luis Izard Massager (Foto Suministros Izard SA)

Luis Izard Massager (Foto Suministros Izard SA)

La familia Izard es una de las sagas industriales más conocidas de Béjar. El primero en llegar a orillas del Cuerpo de Hombre fue Luis Izard Massaguer, llegado desde una pedanía de Sabadell en el último tercio del siglo XIX. Creador de un taller para la construcción y reparación de maquinaria textil, su éxito le llevó a abrir más tarde una fábrica de tejidos. Ambos negocios prosperaron a lo largo del siglo XX, pero la rama textil se extinguió tras fusionarse con otras empresas en la década de los 90 y cerrar como Hispano Textil. Sin embargo, el negocio de la distribución de hierro, acero y productos de fontanería, climatización y calefacción se ha mantenido hasta nuestros días, siendo el origen de varias empresas propiedad de la familia con sedes en Béjar, Salamanca, Cáceres, Badajoz y Venta de Baños. Santiago González Izard, que tiene 28 años, es tataranieto de Luis Izard Massaguer.

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Publicado en El Día de Salamanca el 27 de mayo de 2017

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