COTEC: La película de la innovación

Con la innovación está pasando en España lo que en las pelis de terror cuando alguien se planta delante de un espejo y se pone a repetir un mantra: Que a base de dar la turra se hace realidad.

Escribí sobre esto hace casi un año. No basta con invocar a la i pequeña de la fórmula mágica para que nuestra economía se transforme, pero el propio debate sobre el tema, el análisis del sistema de I+D, desde dentro y hacia fuera, puede acelerar el cambio.

Y está ocurriendo. Hay señales a corto plazo que refuerzan esa propuesta por reorganizar el modelo productivo español incorporando la innovación, no solo tecnológica. Y aunque en los datos estadísticos esa realidad tarde en aparecer (de momento seguimos recolectando los malos resultados del quinquenio negro de la I+D), están pasando cosas que invitan a pensar en positivo.

Hay señales a corto plazo que refuerzan esa propuesta por reorganizar el modelo productivo español incorporando la innovación”

Tomando como referencia las dos ciudades más grandes: En Madrid se presentó hace unos meses el proyecto Campus de la Innovación, en el que varias empresas impulsan un espacio de colaboración para el desarrollo tecnológico en el que participan la Universidad Politécnica de Madrid, el Ayuntamiento y el Ministerio de Industria usando como sede un espacio singular al sur de la ciudad, como es la antigua fábrica de ascensores Boëtticher.

Barcelona, por su parte, fue elegida el año pasado Capital Europea de la Innovación como reconocimiento a las actividades e iniciativas que acoge, como el Mobile World Congress, el distrito 22@ y los esfuerzos por fortalecer un modelo de políticas de innovación que salpica al sistema universitario, los centros tecnológicos y las empresas.

Son los ejemplos más vistosos de una ola que está llevando a las administraciones públicas a contribuir en la construcción de ese futuro innovador en el que queremos instalar a nuestras empresas, universidades, fundaciones y, por elevación, a todos los miembros del sistema.

Y en este proceso hay un factor que no aparece en las fórmulas pero que, si todo sale bien, no solo recibirá los beneficios, sino que formará parte de esa nueva cultura de la innovación: los ciudadanos.

GTC (Foto: IAC)

Interior del Gran Telescopio de Canarias (Foto: IAC)

Todo esto lo cuento para poner el foco en la actualidad a través de algo que está pasando y que puede convertirse en el catalizador del proceso: El cambio estructural que está sufriendo en los últimos meses la Fundación COTEC.

Surgida hace un cuarto de siglo como plataforma de organizaciones empresariales que impulsan de manera conjunta la innovación tecnológica, se ha renovado completamente con la llegada de Cristina Garmendia a la presidencia y su equipo: Jorge Barrero como director general, Juan José Gómez como director de comunicación y Ainara Zubillaga al frente del departamento de Educación y Formación.

En menos de seis meses han enviado mensajes muy claros de lo que quieren hacer: Superar el marco de lobby empresarial cuya principal aportación pública es el Informe COTEC para convertirse en una plataforma de estímulo de la innovación no solo tecnológica, sino social y educativa, en colaboración directa con las pymes y el resto de actores del sistema. Y con la mirada a medio plazo en la internacionalización.

Aunque los cambios de mayor calado se esperan para después de Navidades, ya han puesto en marcha iniciativas singulares, como el proyecto JEDI, que busca caracterizar a empresarios del negocio digital que no tienen un título universitario. O la creación de espacios de colaboración entre expertos en innovación con distintos perfiles, que se reunirán bajo la marca de Los 100 de COTEC. Y, para dentro de unas semanas, un debate electoral sobre innovación.

Instalaciones de la Plataforma Solar de Almería (Foto: PSA)

Instalaciones de la Plataforma Solar de Almería (Foto: PSA)

COTEC siempre ha sido un actor destacado para los informadores que nos dedicamos a la innovación. Ahora lo que quieren ser es protagonistas de la nueva película que se está gestando, y que se rueda con localizaciones por todo el país.

Por eso no es casualidad que la portada del informe de este año (último que se editará en papel y con el formato clásico) sea un mapa de España en el que aparecen figuras que ilustran la actividad innovadora unidas entre sí.

De momento están rodando en interiores. Pero que nadie se despiste, porque el anuncio es de una peli de acción. Y tiene pinta de que se parecerá más a una de Amenábar que a las de Esteso y Pajares.

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