Bioeconomía para ampliar el modelo productivo de Guijuelo

El desarrollo económico sostenible, entendido como el uso eficiente de los recursos naturales para obtener un beneficio, no ha dejado de crecer en las últimas décadas. Solo en España este sector da trabajo a casi 173.000 personas que se agrupan en unas 2.800 empresas. Son datos de Asebio, la Asociación Española de Bioempresas.

Guijuelo, el gran centro del porcino de la meseta, tiene un ojo en la bioeconomía. Y tiene todo el sentido: Para producir los embutidos que le han dado fama internacional sus fábricas desechan cada año toneladas de pieles, tripas y grasas que no aportan beneficios y que deben de ser tratadas para no generar problemas medioambientales.

¿Podrían aprovecharse esos desechos y pasar de ser un problema a una oportunidad? Esa es la pregunta que se hicieron hace dos años el alcalde de la localidad, Julián Ramos, y el responsable de innovación y proyectos del ayuntamiento, Darío Sánchez. Para encontrar la respuesta este último viajó hasta Bilbao y participó en Biospain, la feria bianual del sector bioempresarial español.

Allí conoció el caso de Bioibérica, una empresa que se dedica a producir heparina (un anticoagulante que se emplea en medicina) a partir de la mucosa intestinal de cerdos. Y también se topó con el Proyecto Clamber, una iniciativa que se desarrolla en Puertollano para crear una biorrefinería capaz aprovechar los desechos del sector vitivinícola para generar energía a través de la biomasa.

Darío Sánchez.

Darío volvió convencido de que ese modelo era perfectamente aplicable a Guijuelo. El reto era poner en marcha un proyecto para aprovechar los subproductos que se generan en la industria cárnica para transformarlos en artículos sanitarios y cosméticos, entre otros, y por otro la creación de una planta de generación de energía que diera servicio a las empresas de Guijuelo aprovechando los desechos de la producción. El alcalde también lo vio claro. Y se pusieron a trabajar.

Durante los siguientes meses sucedieron los contactos. Primero con la Universidad de Salamanca, a través de su vicerrector de Investigación, Juan Manuel Corchado. Después con el Ministerio de Agricultura, en concreto con el director de Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria, Manuel Laínez. También con el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León, dependiente de la Junta, y con el centro de investigación de energía referencia a nivel nacional, el CIEMAT, entre otros.

El 3 de febrero de este año organizaron la primera reunión de lo que se llama GUIBEP (Guijuelo Iberian Pork Industry Bio Economy Plan), a la que se incorporaron otras entidades de ámbito regional y nacional. Esa fue la presentación en sociedad del proyecto, que en los últimos meses ha seguido creciendo y obteniendo visibilidad. De hecho, la reciente Feria de la Industria Cárnica ha permitido que otras organizaciones, empresas y medios de comunicación se hayan interesado por el mismo.

“Hemos detectado que hay empresas de Guijuelo que ya están intentado llevar a cabo iniciativas de este tipo por su cuenta, pero sin coordinarse –explica Darío Sánchez– y por la parte de la Universidad de Salamanca tenemos referencias de varios grupos de investigación que trabajan en proyectos que podrían encajar en lo que estamos poniendo en marcha”. El objetivo es facilitar que el contacto entre la universidad y las empresas se produzca y de resultados.

El siguiente paso es localizar oportunidades para obtener financiación, para lo que cuentan con el apoyo de la consultora especializada SILO. Se están analizando los programas del Ministerio de Agricultura, pero los responsables de GUIBEP estudian otras convocatorias y las posibilidades de colaboración con empresas y organizaciones para formar un consorcio de garantías que permita presentar proyectos competitivos.

Uno de los objetivos es impulsar la investigación como apoyo a las empresas biotecnológicas que se instalen en Guijuelo”

Pero el proyexcto es más ambicioso: Uno de los objetivos complementarios de GUIBEP es impulsar la investigación como apoyo a las empresas biotecnológicas que se instalen en Guijuelo. La idea es favorecer que la villa cuente con un campus tecnológico dedicado a la I+D que de apoyo a las empresas del sector cárnico, fomentando además la creación de empleo altamente cualificado. Para ello cuentan con la colaboración del Centro Tecnológico de la Carne, dependiente del Itacyl.

Otra de las extensiones del proyecto es apoyar la creación de nuevas empresas dedicadas a la industria de los semielaborados, envasados de alta presión y productos de quinta gama, que complementen y fortalezcan a las que ya están instaladas en Guijuelo.

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Si GUIBEP tiene éxito, en unos años surgirán nuevas oportunidades de negocio derivadas del tratamiento de los subproductos que permitan fabricar en Guijuelo plasma, heparina, pancreatina y otros artículos sanitarios e incluso cosméticos. Y por otra parte se construirá una biorrefinería que aproveche los desperdicios para generar energía.

De esta forma, el municipio diversificaría su sector productivo, lo que le permitirá crecer y ampliar las oportunidades empresariales y laborales. Para que todo el proyecto se haga realidad y pueda asentarse en un espacio concreto, el ayuntamiento tiene muy avanzado el proyecto de adecuación de un sector específico de suelo industrial que permita concentrar las distintas iniciativas que conforman GUIBEP.

Publicado en El Día de Salamanca el 26 de junio de 2016.

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